En primera línea de playa, sobre la parada 39 de la Mansa de Punta del Este, nace Walmer Lagöm, un proyecto edilicio que es más que un edificio, es una filosofía, un estilo de vida del que toma su nombre. «Hace un tiempo, leyendo, me encontré con la filosofía Lagöm, nacida en Suecia», explica Héctor Liberman, director de Walmer. «Poco tiempo después un grupo desarrollador de origen holandés, se contactó con nosotros, interesado en generar un proyecto con el sello de Walmer. Fue así que nació Walmer Lagöm».

La palabra lagöm proviene del sueco y se puede traducir como «la medida justa» o, como precisa Liberman, como  «la medida justa es lo mejor». Se trata de encontrar el equilibrio en todos los aspectos de la vida.

«Muchas veces, embarcados en la ola de consumo que nos propone la sociedad de estos tiempos, perdemos foco y nos sobrecargamos con actividades y elementos que nos alejan de la felicidad y no nos dejan disfrutar de lo realmente importante», señala el empresario. «Walmer Lagöm es un edificio pensado para crear las condiciones perfectas para disfrutar de grandes momentos».

Con una espectacular ubicación, en una de las zonas mejores conservadas de Punta del Este, Walmer Lagöm está en total contacto con la naturaleza, al tiempo que suma tecnología de vanguardia en un edificio de diseño minimalista y de consumo inteligente. La experiencia de Walmer en Punta del Este le permite lograr edificios atractivos y confortables, sin aumentar los costos constructivos ni operativos. Son proyectos diseñados con ubicaciones espectaculares, cerca de todos los servicios y con los amenities perfectos para ser disfrutados.

En el Caso de Lagöm, las amenities incluyen terraza con bar, piscinas y una barbacoa con vista panorámica a la costa. Un observatorio con telescopio es un lujo extra para poder apreciar la belleza natural que lo rodea.

Los niños tendrán un espacio pensado para ellos, con juegos y múltiples actividades, incluyendo actividades náuticas para compartir con los padres. Un servicio de playa con reposeras y sombrillas permite enfocarse únicamente en disfrutar de la belleza de la Playa Mansa, con una seguridad total, brindada por el equipo de guardavidas.

Walmer Lagöm propone apartamentos de diseño de 1, 2 y 3 dormitorios. Opciones para disfrutar o invertir en una ubicación que año a año aumenta su valor de reventa.

«Si hacemos memoria, los grandes momentos vividos, pocas veces tienen que ver con lo material, sino con los momentos, esos pequeños instantes que permanecen con nosotros a lo largo de nuestra vida», afirma Liberman. «Walmer Lagöm es el primer edificio de una línea de proyectos pensados con esta filosofía: edificios inteligentes, pensados para el disfrute, la inversión, la rentabilidad, pero sobre todo para la felicidad de las personas».

Héctor Liberman

ENERGÍA Y PASIÓN

Conversar con Héctor Liberman es conectarse con un torrente de energía, joven de espíritu y con muchas ganas de vivir. Es una persona que vive la vida con absoluta pasión y así lo transmitió en cada contacto que hicimos. Toda esa pasión la trasladó a sus proyectos. Él es el creador de la emblemática firma de muebles Walmer, que está presente en América del Sur y Europa, y también se dedica a los negocios inmobiliarios.

Su padre, Paulo Liberman, fue ebanista, creador de la mueblería Zuloaga, y tuvo una gran influencia en su vida profesional llevándolo a interesarse y formarse en el interiorismo. Héctor es un conocedor del mundo.

Sus primeros viajes fueron a Tailandia y Filipinas cuando tenía 20 años y fue ahí donde descubrió texturas, colores, muebles, telas. Luego se interesó en importar muebles de Milán para responder al gusto del público porteño que llegaba a Punta del Este y buscaba un estilo minimalista y contemporáneo. Tiene una mirada estética, la del arquitecto que no fue, si bien inició los estudios.

Actualmente se encuentra muy entusiasmado con este nuevo desarrollo inmobiliario, Walmer Lagöm, en la parada 40 de la mansa de Punta del Este, un lugar en el que Héctor disfruta y valora los mejores atardeceres con sus afectos.