Un paraíso escondido al sur de Portugal

Acantilados dorados rodeados de mar delinean la costa. Al resguardo de las rocas, grandes arenales limitan la superficie, all√≠ donde el oc√©ano a√Īil, c√°lido y tranquilo, nos espera.

Por Cecilia Besenzoni

En la región más al sur de Portugal se encuentra Algarve, un paraíso de costas soleadas que reúne playas, ciudades encantadoras, pueblos de pescadores, sitios históricos, una activa vida nocturna y lo mejor de la gastronomía portuguesa tradicional.

A tan solo una hora de avión de Lisboa, la región del Algarve limita al norte con Alentejo, al sur y al oeste con el océano Atlántico, y al este con España, teniendo el río Guadiana como frontera.

Marcado por un pasado histórico donde la invasión musulmana todavía deja sus huellas, «Algarve» viene del árabe, que en lengua romance significa «occidente», que es el horizonte donde se oculta el sol.

Ruta del Algarve

El nuevo destino oculto de los europeos ofrece la posibilidad de conocer una de las mejores vistas del mundo a través de un recorrido que oscila entre ciudades y costas para hacer de tu viaje una experiencia inolvidable.

Faro es donde todo comienza. La capital del Algarve es dueña de un encanto único, su casco histórico, su puerto deportivo y sus calles características, de fachadas blancas, dan lugar a cafés, pintorescas terrazas y peatonales que conducen a museos e iglesias vestidas por sus característicos azulejos.

Luego, nos espera Tavira. A 40 minutos de Faro se encuentra uno de los principales destinos turísticos del Algarve, un pueblo de pescadores mítico, con once kilómetros de arena donde restaurantes y chiringuitos visten el paisaje.

Pero el Algarve continúa: Praia de Marinha es la playa más famosa de esta ruta, dueña de una biodiversidad marina única, es conocida por sus formaciones rocosas, tonos dorados que contrastan con el agua translúcida. El destino elegido por los amantes del buceo, permite, en los días tranquilos, llegar en lancha o kayak hasta el Algar de Benagil, una cueva creada por la erosión del mar que esconde en su interior una playa con una luz natural única.

Camino hacia el oeste, a la vera del río Arade, se encuentra Portimão, la ciudad más grande del Algarve, la parada perfecta para recorrer una serie de playas que son destinos obligatorios en esta ruta: Praia dos Caneiros, Praia da Rocha, Prainha, Praia dos Três Irmãos y Praia Grande con su encantador Castillo São João de Arade, una muralla defensiva construida sobre el 1700, hoy un Centro Cultural que te permite ver Portimão al otro lado del río.

Cuando creíste verlo todo, Lagos te da la bienvenida. Se trata de un paraíso natural que te invita a caminar y descubrir: Ponta da Piedade, zona de acantilados y rocas de más de 20 metros de altura que te conducen al mar. Una ciudad histórica rodeada de murallas, ideal para caminar y descubrir sus bares y tiendas en la calle del Infante de Sagres. Sus playas, Praia dos Estudantes y Praia do Camilo, son las elegidas para pasar los últimos días de vacaciones frente al Atlántico.

La última parada en este viaje de ensueño es Cabo San Vicente en Sergas, una postal para finalizar este tour que nos permite ver la inmensidad del océano, en el punto más occidental de la Europa Continental.

El hospedaje es un punto clave en la ruta del Algarve. Faro, Portimão y Lagos son los tres puntos de anclaje estratégicos para realizar este recorrido. Elegir en cada una de estas ciudades alojamiento, según la cantidad de días que quieras estar, permite alquilar un auto, recorrer sus alrededores y regresar por las noches a disfrutar de la gastronomía, la vida nocturna y recargar energías para el siguiente día.

Sabores con identidad

La ruta del Algarve es también una ruta gastronómica. El sur de Portugal conjuga una serie de platos típicos distinguidos por la calidad y frescura de sus materias primas. De este a oeste, esta zona concentra el mayor número de Estrellas Michelin del país, reconocimiento que, además de ser un marco de referencia, asegura que hallaremos una oferta gastronómica auténtica y de calidad.

Cataplana
Es el plato típico del Algarve, habitual en cartas de ciudades como Faro, Portimão y Lagos. Es elaborado en un recipiente de cobre llamado cataplana que le da lugar al nombre, consiste en una cazuela de pescados o mariscos cocinados al vapor.

Grelhados
Grelhados significa a la parrilla y es un plato típico de la carta Algarve, donde la protagonista es la pesca del día elaborada a las brasas.

Alubias
La sopa de alubias al estilo Portimão es una sopa de cocción lenta que realza todo los sabores. Una entrada tradicional, ideal para degustar durante el recorrido.

Congrio
Congrio es un pez típico de la zona del Mediterráneo y el Océano Atlántico. El arroz con congrio es elaborado junto a camarones y mejillones construyendo un plato lleno de color y sabor.

NATURALEZA QUE INVITA A HACER DEPORTE

La cumbre del golf

En Algarve la partida de golf es un encuentro con la naturaleza. Una excusa para pasear y practicar entre vistas panorámicas. Casi 40 campos distribuidos a través de la región lo hacen el destino elegido por amantes de esta disciplina.

Su clima privilegiado, zonas preservadas y magníficas vistas dan la oportunidad de jugar un día a la orilla del mar y al siguiente entre llanuras y montañas a través de una serie de circuitos con varios niveles de dificultad.

Lagos, Sagres y la sierra de Monchique alojan greens y fairways rodeados de naturaleza. Allí, cerca de Portimão, se encuentra el primer campo inaugurado en Algarve, premiado en varias ocasiones como uno de los mejores campos de golf de Europa.

Mientras que hacia el centro nos encontramos con Vilamoura, Quinta do Lago y Vale de Lobo, una de las zonas mejor equipadas para la práctica. Y al límite con España tenemos la oportunidad de jugar con el río Guadiana como escenario, además de poder disfrutar de las vistas del Parque Natural da Ria Formosa, muy cerca de Faro.

El destino del surf

Gracias a su situación geográfica, Algarve ofrece numerosas playas con variedad de olas y vientos que permiten practicar surf a todos los niveles.

En las cercanías de Cabo San Vicente se encuentran una serie de playas que son indispensables para disfrutar de esta disciplina. Con la posibilidad de encontrar olas y buena temperatura los 365 días del año, la costa de

Sergas tiene dos zonas claramente diferenciadas: la expuesta, que da su cara de frente al océano en su totalidad, y la resguardada, que es la opción ideal para los días que el Atlántico no permite entrar.

Se destacan seis playas del norte hacia el sur -Amoreira, Monte Clérigo, Arrifana, Amado, Cordoama y Belicheideales para crear un itinerario por esta península.