Líder de la transformación

Ana Botín

Como presidenta de Banco Santander, Ana Botín es una de las mujeres más influyentes del mundo. La transformación que ha liderado ha hecho de la institución que encabeza un ejemplo en materia de equidad y sostenibilidad. «El objetivo que tenemos es hacer de Santander un banco responsable, con todo lo que esto implica», afirma.

03/08/2020

Líder de la transformación

Como presidenta de Banco Santander, Ana Botín es una de las mujeres más influyentes del mundo. La transformación que ha liderado ha hecho de la institución que encabeza un ejemplo en materia de equidad y sostenibilidad. «El objetivo que tenemos es hacer de Santander un banco responsable, con todo lo que esto implica», afirma.

Ser una de las mujeres más poderosas del mundo –la primera, fuera de EEUU, del ranking 2019 de la revista Fortune–es algo en lo que Ana Botín no gusta detenerse.

La presidenta de Banco Santander prefiere mantener el foco en la transformación que ha liderado en el grupo, la cual, si bien aún está en proceso, ya ha hecho de la institución un ejemplo en temas de equidad y sostenibilidad.

Quizás no hay mejor ejemplo del tipo de conducción que Botín representa para Santander que la respuesta que el banco ha tenido a la pandemia global del covid-19.

«Esta crisis no es una crisis financiera como la del 2008», explicó en su discurso a los accionistas del Grupo Santander, brindado en abril. «Hoy, los bancos somos parte de la solución. Somos mucho más fuertes y estamos preparados para afrontar desafíos globales como el coronavirus».

«Todos tenemos una responsabilidad individual en esta crisis: desde cómo vivimos, hasta cómo nos relacionamos con los demás y cómo podemos ayudar; y las empresas somos parte de la solución», señaló.

Entre las primeras medidas tomadas por el consejo de administración que ella encabeza fue renunciar hasta el 50% de su remuneración total de 2020, enviar a más de la mitad de los 200.000 empleados del grupo a trabajar desde su hogar y crear un fondo de 25 millones de euros para la compra y donación de materiales médicos.

«Tenemos la responsabilidad de proteger a nuestros empleados y, al mismo tiempo, apoyar a todos nuestros clientes», señaló. «Nuestra misión es contribuir al progreso de las personas y las empresas, tanto en los buenos como en los malos momentos».

Este tipo de decisiones -más otras que han flexibilizado las líneas de crédito o la revisión de la política de dividendos para preservar el máximo de capital en este momento de crisis- pueden ser tomadas por una presidenta que ha encabezado años de crecimiento de Santander, con la cifra de ingresos más alta de la historia del banco en 2019 (49.500 millones de euros).

«Hemos conseguido mucho y hemos demostrado que hacer negocio de la manera correcta, responsable, funciona», apuntó Botín. «Ahora más que nunca, nuestra misión está guiando nuestras decisiones y acciones para afrontar la crisis».

La equidad como misión

Como presidenta de uno de los bancos más importantes del mundo, Botín es una disrupción en sí misma. «Las mujeres hemos tenido enormes progresos en ciertos niveles, pero los números son muy claros, demostrando que hay un problema cuando las mujeres intentan volverse líderes sénior», señaló durante la edición
2019 del Bloomberg Equality Summit.

En el programa «Planeta Calleja», Botín recordó su experiencia reciente en una reunión de los 100 bancos más grandes del mundo: «Éramos solo tres mujeres». «Yo defiendo la diversidad de todo tipo y no estamos ni cerca de alcanzar la diversidad de género en los niveles más altos de los cargos empresariales», señaló, afirmando que que la maternidad penaliza a la mujer que decide tener familia de forma desigual a lo que sucede con los hombres cuando son padres. «Tenemos que trabajar en el cambio cultural, que es el cambio más importante pero también el más difícil».

A la pregunta de una periodista en una entrevista radial, Botín se definió como «feminista», causando cierto revuelo. «Si me hubieras hecho la misma pregunta hace diez años no sé qué habría respondido», dijo, y explicó que hoy es consciente de la importancia que tiene hacer este tipo de afirmaciones públicamente por la responsabilidad que, por su posición y su exposición pública, tiene.

«Creo que hemos progresado mucho, pero ha sido lento, y es una de las razones por las cuales me he tornado mucho más vocal acerca del tema y me he declarado una feminista», agregó. «Es claro que la diversidad de género no solo es lo correcto, sino que también es muy buena para el negocio».

Por supuesto, no faltaron las voces contrarias a su declaración pública. «Ser feminista es para mí apoyar la igualdad de oportunidades. Me sorprende bastante que haya personas de ciertos estamentos que cuestionen que yo soy feminista».

Bajo su liderazgo, Santander ha dado enormes pasos en el camino hacia la equidad, siendo reconocido como la compañía con mayor igualdad de género, por tercer año consecutivo, por el Índice de igualdad de género elaborado por Bloomberg.

«Es una gran distinción, pero todavía hay mucho por hacer», señaló Botín. «Queremos que las mujeres, que representan el 55% de todos los empleados del grupo, ocupen más puestos de responsabilidad, en los que todavía no tienen suficiente presencia, y que así el grupo sea realmente un espacio de igualdad de oportunidades y meritocracia».

Banco Santander se ha comprometido públicamente a incrementar el porcentaje de mujeres en puestos de alta dirección hasta un 30% y eliminar las diferencias salariales entre hombres y mujeres en 2025, además de otras iniciativas para respaldar la diversidad en la empresa.

Esos números son compromisos públicos asumidos en nombre de Santander, un modelo que Botín defiende para el impulso de los cambios en la sociedad. «Tenemos que proponernos metas, metas públicas, y es un incentivo positivo que ayuda a lograrlas», señaló. «Lo hemos hecho para mujeres en roles líderes y nos hemos comprometido con ello».

Con el nombramiento de Pamela Walkden, Santander ya cumplió por adelantado con su objetivo, al tener un 40% de mujeres en el consejo de administración.

«El objetivo que tenemos de transformación del banco, hacerlo un banco responsable, con todo lo que esto implica, toma unos años», aseguró Botín. «El banco pasó por la revolución industrial. Este es el segundo momento de la historia donde estamos pasando por cambios verdaderamente disruptivos»