Un futuro sin emisiones

eMobility Solutions

Mejores para el medio ambiente y con menor costo de mantenimiento, estas y otras virtudes de los vehículos eléctricos son bien conocidas. Su adopción, sin embargo, es un proceso que puede resultar difícil. Es allí que una asesoría como la que brinda eMobility Solutions resultará clave para construir un futuro sin emisiones.

Luis Cabrera

Un futuro sin emisiones

Mejores para el medio ambiente y con menor costo de mantenimiento, estas y otras virtudes de los vehículos eléctricos son bien conocidas. Su adopción, sin embargo, es un proceso que puede resultar difícil. Es allí que una asesoría como la que brinda eMobility Solutions resultará clave para construir un futuro sin emisiones.

La industria automotriz está en un punto de inflexión. Por todos sus males, la pandemia global sí ha servido para demostrar la mejora en calidad de vida que significa para los habitantes disfrutar de una ciudad con menos emisiones contaminantes.

Ese es el futuro que proponen los vehículos eléctricos y, con los ciudadanos cada vez más interesados en volverlo realidad, las grandes compañías automotrices comienzan a virar hacia la fabricación de modelos enchufables.

«La ventaja más importante del vehículo eléctrico es que no produce emisiones contaminantes», señala el ingeniero Alfredo Pintos, fundador y gerente general de eMobility Solutions. 
«Luego tenemos las ventajas de reducción de costos operativos, el vehículo eléctrico gasta 25 veces menos que un vehículo a nafta para hacer el mismo recorrido y respecto al mantenimiento, al tener mucho menos componentes y piezas móviles requiere mucho menos tareas y mano de obra, lo que redunda en un gasto de mantenimiento que es tres veces menor que el de un auto a nafta».

«También tenemos aspectos de confort dado que el auto eléctrico prácticamente no hace ruido y tiene mucho menos vibraciones y con respecto a la recarga, se puede hacer con un cargador instalado en la casa, por la noche, cuando el precio de la energía eléctrica es más barato», explica.

Pintos encabeza eMobility Solutions, una compañía que no sólo «evangeliza» a los uruguayos sobre las virtudes de los vehículos eléctricos, sino que también los asesora de punta a punta en su transición hacia la movilidad eléctrica.

«Nuestra misión es facilitar la incorporación de vehículos eléctricos, tanto por empresas como por personas», explica. «Nos encargamos de todo lo necesario para que el conductor del auto eléctrico tenga una experiencia premium».

«El auto eléctrico es algo nuevo y diferente para la mayoría de las personas y empresas, y está el tema de la autonomía, la carga y otros mitos. Por todas estas razones es importante que exista la función de un ‘asesor’ que entiende del tema y permite dar tranquilidad y confianza para que el usuario final pueda tomar la decisión de entrar en el mundo de la movilidad eléctrica. Esa es la razón de nuestra existencia», afirma.

eMobility Solutions ofrece servicios capacitación en movilidad eléctrica; monitoreo en tiempo real de flotas de buses eléctricos en el transporte público; proyectos de generación fotovoltaica y acumulación de baterías; suministro de accesorios; suministro y operación de cargadores y servicios de carga; así como también un servicio de «llave en mano», que analiza las necesidades de las empresas interesadas y las asesoran en la selección de vehículos y todos los pasos siguientes para su correcto funcionamiento.

Los llamados «enchufables» –vehículos eléctricos o híbridos enchufables- representaron el 2,5% (2.250.000 unidades, según datos de EV-Volumes) de las ventas totales de vehículos en el mundo entero. La tendencia es creciente, producto de la demanda, una oferta más variada y la rebaja en su costo.

En Noruega, el market share de los enchufables ascendió al 56% durante 2019, liderando a todos los países por un amplio margen. Le siguen Islandia (24,5%), Holanda (15%) y China (5,2%).

Alemania (2,9%) está ganando lugares en ese listado y, junto a la tendencia global, se ha traducido en la actitud de Mercedes y Volkswagen de focalizar cada vez mayor parte de su fuerza productora en soluciones de movilidad de bajas o cero emisiones.

«La tendencia en el mundo es que la gente joven, las nuevas generaciones busquen y exijan soluciones de movilidad cero emisiones, que no contaminen el medio ambiente», explica Pintos. «Por otro lado, los niveles de contaminación en las grandes ciudades son importantes, y los gobiernos y municipalidades están penalizando a los usuarios de autos que tengan emisiones superiores a ciertos niveles. Con los autos a combustión no es posible cumplir esas metas».

Uruguay todavía tiene un largo camino por recorrer en este sentido, pero sí ha adoptado algunas medidas de sus pares europeos, como la transformación –si bien un poco más lenta- de su flota de buses a modelos eléctricos. Hoy hay 32 buses eléctricos circulando en Uruguay: 31 en Montevideo y el restante en Las Piedras.

Entre los particulares, eMobility comparte que el año pasado se vendieron 75 modelos eléctricos y unos 800 híbridos puros, en un total de 45.000 vehículos vendidos.

«En el mercado automotor somos tomadores de tecnología de la región, de México y Brasil, y en la medida que en esos mercados empiecen a fabricar vehículos eléctricos, vamos a contar con más ofertas de modelos y precios competitivos», explica Pintos.

eMobility ha trabajado también con UTE en el suministro de estaciones de cargas, con cargadores ubicados en Bulevar Artigas y la rambla, en la zona del Club de Golf y en el intercambiador Belloni.

Empresas privadas también han adquirido e instalado cargadores para el funcionamiento de sus vehículos eléctricos, como ocurre en Zonamérica y Aguada Park.

En paralelo a su trabajo con las empresas y particulares en Uruguay, eMobility Solutions apuesta a conseguir inversionistas extranjeros que ya estén en el sector para hacer proyectos en el país o la región.

“Desde eMobility vemos a Uruguay con un potencial muy importante para la movilidad eléctrica, porque tiene energía renovable en abundancia, las distancias son relativamente cortas, no hay temperaturas extremas y el precio de los combustibles es de los más caros del mundo”, analiza. “¿Si pudimos cambiar la matriz energética, por qué no vamos a poder cambiar la matriz de transporte?”.