Tus inversiones en el contexto actual

RINCÓN DEL INVERSOR

En este momento, donde se vuelve clave saber qué hacer con nuestras inversiones, creemos que es importante tener una visión en perspectiva. En Santander Select contamos con un equipo de ejecutivos, analistas locales y expertos internacionales para acompañar a los inversores en este momento tan difícil y ayudarlos a tomar perspectiva.

Juan Enrique Platero

Tus inversiones en el contexto actual

En este momento, donde se vuelve clave saber qué hacer con nuestras inversiones, creemos que es importante tener una visión en perspectiva. En Santander Select contamos con un equipo de ejecutivos, analistas locales y expertos internacionales para acompañar a los inversores en este momento tan difícil y ayudarlos a tomar perspectiva.

Por Juan Enrique Platero, CFA, CIPM, especialista en inversiones en Santander Select

Al momento de escribir este artículo nos encontramos sumergidos en un mundo plagado de incertidumbres referente a la economía global y los mercados financieros en particular.

Estamos frente a eventos que para encontrar puntos de comparación debemos referirnos a episodios como la Gran Crisis Financiera del año 2008, la Crisis del Petróleo del año 1991, la Segunda Guerra Mundial o, inclusive, la Gran Depresión del 1929. Sin dudas, cada día que pasa en esta Crisis del Coronavirus está haciendo historia y nos referiremos a este período como uno de los grandes eventos de mercado de todos los tiempos.

En este clima de tanta incertidumbre, cualquier dato queda desactualizado al otro día. Ver la tasa de 10 años del Gobierno de Estados Unidos caer a 0,35% (mínimo histórico) para en poco tiempo superar el 1%. Ver la bolsa americana a través del S&P alternar días de -12% y +9% o el dólar en Uruguay alcanzar los 47 pesos para unos días después ceder.

Otro hito sin precedente es ver, por primera vez también, tasas en dólares en negativo, algo que sólo los más osados se animaban a predecir un par de semanas atrás.

Como pocas veces en el pasado, estamos viendo a los bancos centrales del mundo y a los propios Gobiernos tomar medidas micro y macroeconómicas, con una velocidad y una magnitud que no tiene antecedente en la historia.

En este contexto se suceden las preguntas: ¿cuándo se tocará piso?, ¿es momento de entrar?, ¿hay que salir?, ¿será una recuperación en «V»?, ¿o nos enfrentamos a un período de larga recesión?

En cierta medida los mercados hacía largo rato que venían «necesitando» una corrección para encontrar mejores oportunidades de inversión, ya que a los niveles de los retornos esperados de los activos financieros estaban bastante comprimidos. Sin embargo, la volatilidad y la cuantía de los movimientos de precios nos hacen pensar más en comportamientos de manada con un sesgo de pánico, que fruto de un análisis racional del correcto valor de los activos a largo plazo. La cantidad de variables con alta incertidumbre hace imposible descubrir el auténtico valor de los activos.

En Santander creemos que las preguntas mencionadas arriba no son las más importantes en este contexto. Está demostrado que, a lo largo de la historia, la capacidad de los inversores de adivinar los cambios en la dirección de mercado es realmente limitada en el mejor de los casos, por no decir que suele estar cargada de equivocaciones. Los inversores suelen vender en momento de pánico, cuando las condiciones son peores, y suelen tardar en volver a subirse al mercado, dejando por el camino la parte más importante de los retornos y realizando pérdidas que luego no logran recuperar.

Contamos con abundante evidencia de que, por lo general, los grandes movimientos del mercado suelen estar concentrados en pocos días en el año, y que los mejores y peores días del mercado suelen estar muy cerca unos de otros, lo que dificulta la posibilidad de acierto. También encontramos evidencia de que aquellos inversores que entran y salen constantemente de los mercados suelen tener peores resultados que los inversores que mantienen una posición de mediano o largo plazo que van reajustando metódicamente.

En este momento, donde se vuelve clave saber qué hacer con nuestras inversiones, creemos que es importante tener una visión en perspectiva y entender muchos conceptos relevantes que nos alejen de cometer los «errores típicos de los inversores» ya que, al final del día, los inversores no dejamos de ser personas y reaccionamos frente a instintos básicos como el miedo.

Filosofía de Inversión de Santander Select

Desde Santander Select aspiramos a dar un servicio de alta calidad para nuestros clientes, evitando caer en la tentación de adivinar los mercados, sino que dando un asesoramiento integral, basados en una disciplina consistente con nuestra visión y con un fuerte componente ético, que es fundamental en esta industria.

La cercanía con los clientes la tenemos a través de nuestro equipo de ejecutivos, quienes son una pieza fundamental. Los ejecutivos reciben formación continua para mantenerse actualizados, a la vez que se alinean con la visión general del Banco. Son ellos quienes mantienen el contacto recurrente y cercano con los clientes y quienes ayudan a identificar un insumo fundamental para poder hacer nuestro trabajo: el perfil del inversor y sus objetivos.

Otra gran fortaleza con la que contamos es, sin dudas, el carácter global de Santander, que nos permite contar con análisis propio de primer nivel. Dentro de los equipos globales, uno de los más destacados es el Fund Selector Team, que es un equipo que integra profesionales de primer nivel, con vasta experiencia y con tecnología de punta que tiene como objetivo identificar las mejores gestoras y los mejores fondos de inversión.

Este servicio es fundamental y nos permite dar un asesoramiento de alta calidad en esta materia.

Adicionalmente, este equipo no se limita a identificar oportunidades, sino que realiza un seguimiento exhaustivo de las estrategias seleccionadas, haciendo un monitoreo constante de los resultados, los riesgos y factores cualitativos que pueda afectar el desempeño de la estrategia.

Finalmente, y no menos importante, contamos con el equipo de Productos de Inversión, del que me toca formar parte junto con dos excelentes profesionales que me acompañan como son Gerónimo Etcheverry y Andreina Roux. Nuestro trabajo consta de integrar la visión global de Santander con las visiones de más de 30 gestoras con las que mantenemos relación. Intentamos despojarnos de todo sesgo e integrar visiones diversas para tener puntos de vistas variados y con sustento.

La misión de nuestro equipo es generar valor añadido para que los clientes reciban un servicio con altos estándares. La formación y la cultura financiera es fundamental para nosotros y por eso invertimos mucho tiempo en transmitir conocimiento al equipo de ejecutivos y también directamente a los clientes a través de charlas en los Centros Select.

Pilares de nuestro asesoramiento financiero

Diversificación: un concepto sencillo, pero esencial, como «no poner todos los huevos en la misma canasta». Esta expresión pone únicamente foco en riesgos, que es importante, pero omite algo muy importante y es que con una adecuada diversificación se puede aspirar a mejores resultados en un horizonte temporal adecuado.

Hace no muchos años, una persona podía estar aceptablemente diversificada teniendo algunos bonos y acciones de distintos emisores en distintos países.

Hoy, por la globalización de los mercados, diversificar es mucho más complicado. Los mercados están interrelacionados y reaccionan de manera parecida, por lo que debemos echar mano a instrumentos más sofisticados y recurrir a especialistas.

Por todo lo dicho, entendemos que los fondos en cualquiera de sus formas son instrumentos superiores a los activos individuales debido a la concentración de riesgo idiosincrático que se da si compramos un bono o una acción de un emisor particular.

Gestión activa: juzgamos que las gestoras generan un importante valor agregado, a través de proveer soluciones diversificadas, gestionando riesgo y prestando servicios de información.

En la literatura cada vez es más común leer sobre los beneficios de la gestión pasiva, diciendo que el mercado es un juego de suma 0, o sea que para que haya inversores que le ganen al mercado tiene que haber inversores que les vaya peor y, cuando se integran los costos a la ecuación, se transforma en un juego de suma negativa. Sin embargo, ese enfoque común deja de tener en cuenta un aspecto fundamental: ¿es posible identificar a los mejores gestores de portafolios? En ese punto nuestro equipo de Fund Selection es un jugador fundamental que nos ayuda a identificar aquellas gestoras que efectivamente «vencen» al mercado o generan resultados más eficientes.

Adicionalmente, el trabajo de las gestoras es muy importante para detectar el verdadero valor de los activos financieros. Los inversores individuales suelen tomar decisiones con sesgos muy comunes como «conozco la compañía», «consumo el producto» o «vivo en el país y me voy a dar cuenta si pasa algo». La historia nos demuestra una y otra vez que estos no suelen ser los casos.

Para tomar una decisión de inversión directa, un inversor debería, al menos: tener una visión macroeconómica y estimar cómo afectarán los cambios a esa compañía o país, conocer la dirección, la estrategia comercial, las proyecciones de venta, los estados financieros (rentabilidad, endeudamiento, liquidez, solvencia, etc.), los proveedores claves, los clientes claves y el entorno de competencia en el que se encuentra.

Para ello las gestoras mantienen incontables reuniones con las empresas, además de contar con ejércitos de analistas que están dedicando la totalidad de su tiempo a temas especializados. Es un trabajo que requiere altísima dedicación y especialización y que difícilmente un inversor individual pueda aspirar a hacer de manera correcta.

Perfil y horizonte temporal: en este punto conocer al cliente es mucho más que un lema comercial. Es una fuente de información fundamental en el proceso de inversión. De esta manera se podrán seleccionar los instrumentos adecuados y la combinación eficiente de los mismos, para formar la cartera del cliente.

El horizonte temporal es fundamental porque el riesgo es función del tiempo con el que contamos. A modo de ejemplo, en un año el S&P ha tenido resultados de +60% y de -40%; sin embargo, si tomamos períodos de 15 años seguidos, sin importar cuál fuera o qué pasara en el medio, no hay un solo período negativo. Por lo tanto, identificar el horizonte temporal es muy relevante.

Pero el perfil es igual de importante dado que si estoy en medio de una turbulencia y me veo tentado a vender todo el portafolio porque me resulta excesiva la volatilidad, estaré dañando mi portafolio y tomando la decisión de vender en el peor momento. Ser agresivo es en las buenas y en las malas y muchas veces nos encontramos con inversores que están desestimando los riesgos.

Controlar los sesgos del comportamiento del inversor: este es uno de los desafíos más importantes. Ya no es novedad que en el campo de la economía y las finanzas se sucedan premios nobel relacionados con el aspecto psicológico de estas materias. En ese sentido se podría escribir un artículo entero sólo sobre este punto.

Gran parte de nuestra tarea se basa en poner en perspectiva histórica la toma de decisiones e intentar dominar los impulsos que llevan a tomar decisiones precipitadas.

Esto es lo que más daño hace a los portafolios dado que hay una tendencia natural a querer vender cuando todo está complicado, vendiendo barato, y hay una tendencia a comprar cuando hay euforia. Esta receta claramente lleva a generar una pérdida de valor considerada.

Adicionalmente, ayudar a entender el concepto de portafolio como algo más que la suma de inversiones individuales. Ver el bosque y no el árbol. Los inversores suelen poner foco en una estrategia puntual y no ver cuál es el rol que cumple en el portafolio y cómo le está yendo a la cartera en su conjunto.

Ética y responsabilidad social: dos aspectos fundamentales y en los cuales se pone cada vez más hincapié en una industria que se basa en la confianza. Tenemos que tener como objetivo central la conveniencia del inversor ya que de otra manera, a la larga o a la corta, el resultado de las inversiones se verá perjudicado.

Es cierto que no es una norma de toda la industria, pero en Santander nos tomamos este aspecto con mucha seriedad y entendemos que es un valor fundamental. Una de las mejores maneras es formar a los clientes y explicar de manera clara las opciones de inversión. Ayudar a una educación financiera que lleve a entender cabalmente las decisiones que se están tomando.

La otra cara de la moneda es el aspecto ESG (por su sigla en inglés: Environment, Social, Governance) de las inversiones. Es una tendencia que viene creciendo con fuerza en Europa y que estamos impulsando localmente. El concepto detrás es que los inversores quieren que sus inversiones tengan un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente. Quieren hacer una diferencia con las empresas más responsables, entendiendo que al largo plazo estas empresas serán más sustentables y rentables. Y aunque no fueran más rentables, estar contribuyendo a construir un mundo mejor.

Estrategias en este contexto Todo lo que venimos explicando termina en la pregunta más importante: ¿Qué hacer con nuestras inversiones en este contexto?

Entendemos que esta es la pregunta adecuada.

En este momento de alta incertidumbre, donde la prensa bombardea con información referente a los mercados financieros y la evolución de la economía, lo más normal es que se nos genere mucha ansiedad y tengamos nervios. Es normal, somos seres humanos.

Saber qué va a pasar en el futuro cercano es muy difícil. Implica predecir variables muy dispares. Mientras muchos analistas están en un modo de marcado pesimismo y auguran crisis o recesiones severas, estamos viendo buenas señales en China a pocos meses de que surgiera el brote y genera esperanzas. Mientras muchas empresas podrán tener dificultades, otras están incorporando tecnología para atender a sus clientes en este contexto y saldrán reforzadas al mediano plazo.

Este es un momento para evitar decisiones bruscas. Es un momento de introspección. Evaluar mi perfil y mi horizonte temporal en el contexto del portafolio que tenemos. Si ambos están en orden, a pesar de la tentación que puede generar querer salir ante la incertidumbre para volver a entrar en un punto más bajo, debemos recordar que la evidencia muestra que generalmente se falla en esto. Y si detectamos que nuestro perfil no es el que pensábamos que teníamos, debemos ir ajustando nuestro portafolio de manera organizada para ir convergiendo hacia ese portafolio adecuado.

Es importante también analizar la evolución de mi portafolio en comparación con el contexto y los mercados. Es claro que nadie quiere perder, pero si mi cartera de inversiones cayó menos que el mercado de referencia, son buenas noticias y quiere decir que la estrategia adoptada está dando buenos resultados.

Debemos, más que nunca, mantener calma, escuchar a los analistas y los expertos, que nos ayuden a poner las cosas en perspectiva. Evitar contaminarnos constantemente con noticias y revisar los precios de las inversiones minuto a minuto ya que esto genera ansiedad y provoca la sensación de tener que actuar precipitadamente.

Para ello cuenta con nosotros, con nuestro equipo de ejecutivos, analistas locales y expertos internacionales. La dimensión humana y de cercanía es lo más importante que tenemos que resaltar en este momento. Acompañar a los inversores en este momento tan difícil y ayudarlos a tomar perspectiva.

Y para aquellos clientes que tienen un apetito de riesgo mayor y tienen capacidad de asumir riesgos, este momento puede ser un momento de oportunidades. Buscar identificar el final de la caída de los mercados o los ganadores y perdedores es algo que no deberíamos aspirar a hacer. Inclusive al momento de asumir mayores riesgos, tenemos que hacerlo con cautela y eligiendo cuidadosamente los instrumentos de mayor eficiencia.