Salud, estética y calidad

Vindrais

Las bicicletas de Vindrais invitan a revivir las sensaciones de la niñez, la libertad, la imaginación y el disfrute de cada momento. Ya sea para compartir paseos en familia y cuidar de la salud, o para utilizar como método de transporte diario, Vindrais ofrece opciones que combinan el valor estético con la más alta calidad.

Luis Cabrera

Salud, estética y calidad

Las bicicletas de Vindrais invitan a revivir las sensaciones de la niñez, la libertad, la imaginación y el disfrute de cada momento. Ya sea para compartir paseos en familia y cuidar de la salud, o para utilizar como método de transporte diario, Vindrais ofrece opciones que combinan el valor estético con la más alta calidad.

La bicicleta como paseo jamás ha pasado de moda, pero, como método de transporte, ha sido una etapa a superar para la mayoría de los uruguayos. El sueño del niño cumplía su ciclo e, incluso antes de llegar a la adultez, claudicaba su lugar al deseo de viajar sobre cuatro ruedas.

Sin embargo, la creciente preocupación por la salud y el medio ambiente revalorizó a las bicicletas, tanto como método de traslado diario como elemento de cuidado personal y entretenimiento, individual o en familia.

Uruguay no ha sido ajeno a esta tendencia mundial y, pese a que todavía queda camino para recorrer para apoyar su crecimiento a nivel normativo, las bicicletas han ido ganando cada vez más espacio, impulsadas también por el trabajo de empresas como Vindrais, que buscan brindar a sus clientes la mejor opción sobre dos ruedas para su estilo de vida.

La empresa uruguaya, formada por Joaquín y Diego Lorieto, se ha ganado su espacio en el mercado gracias a la calidad y estética de sus productos, tanto en sus ofertas urbanas como eléctricas.

«La bicicleta siempre ha sido un medio de paseo, pero en los últimos años, y debido a las medidas tomadas para fomentar su uso y practicidad, ha crecido muchísimo el uso de la bicicleta para transportarse», explica Joaquín.

Para este rol es que Vindrais ofrece su colección de bicicletas eléctricas, diseñadas con productos basados en su propia tecnología, utilizando materiales nobles y reciclando los desechos en el proceso.

«El avance de la tecnología en las baterías de litio ha permitido desarrollar bicicletas más livianas y ha logrado generar un plus en la bicicleta que incentivó a mucha gente a la que que no le terminaba de cerrar en su vida diaria la bicicleta convencional, a comenzar a utilizar este medio de transporte», señala Lorieto.

El énfasis en la sustentabilidad es uno de los pilares de la filosofía de Vindrais, que se posiciona como una marca sustentable que se preocupa por el medio ambiente y el bienestar de las personas.

«Las bicicletas están diseñadas para garantizar su durabilidad», afirma Joaquín. «Estamos en contra del concepto de ‘use y tire’. Parte del aporte a la sustentabilidad es realizar buenos productos para que se puedan utilizar por mucho tiempo».

El énfasis en la calidad también se ve en su línea urbana, pensada para personas que «disfrutan de estar al aire libre, se preocupan por su salud» y se interesan «por lo estético y la calidad de los productos».

«Definimos el concepto de la bicicleta que queremos basándonos en lo que entendemos como una buena bicicleta urbana y lo que el cliente de Vindrais viene a buscar», explica Joaquín sobre el proceso de diseño. «Con nuestro equipo de trabajo, y validando constantemente con la fábrica, diseñamos el cuadro y seleccionamos los componentes que se adecuen con nuestro objetivo de producto».

La oferta de Vindrais incluye también un modelo para niños y accesorios de todo tipo como cascos, candados, luces, sillas para bebés y, el más buscado, los canastos de mimbre.

Guiar al cliente a través del proceso de compra de la nueva bicicleta es parte del esfuerzo de Vindrais para lograr que la decisión final del usuario sea idónea.

«Desde Vindrais buscamos que los adultos se vayan con la misma sonrisa que un niño al subirse por primera vez a una bicicleta», comenta Joaquín. «Y de hecho hemos comprobado que es así; muchos vuelven a revivir sensaciones y experiencias de su niñez».

«La bicicleta representa libertad, salud y en muchos casos hasta un cambio de vida, esperanza, una forma de entretenerse y compartir momentos en familia, y eso se nota en sus caras», agrega.