UNA CULTURA QUE SEDUCE

INDIA

Para muchos la India es abrumadora y complicada, para otros es uno de los lugares más hermosos y enigmáticos; pero para la experta en moda Elvira Chiarino es un destino de ensueño. Con más de 20 visitas y miles de experiencias vividas, nos cuenta todo lo que tenemos que saber para un viaje imperdible.

Sofía Vanoli

UNA CULTURA QUE SEDUCE

Para muchos la India es abrumadora y complicada, para otros es uno de los lugares más hermosos y enigmáticos; pero para la experta en moda Elvira Chiarino es un destino de ensueño. Con más de 20 visitas y miles de experiencias vividas, nos cuenta todo lo que tenemos que saber para un viaje imperdible.

Caótica, cautivante, maravillosa, abrumadora, chocante… la India es todas estas cosas y más, pero también es uno de los destinos más complejos para navegar, un destino que no acepta términos medios: es amado u odiado. Para la experta en moda Elvira ‘Tati’ Chiarino, directora de Indira Trading y directora académica de la tecnicatura en Gestión de Moda y Tendencias de la Universidad de Montevideo, la India es algo así como un vicio, un destino al que volvería una y otra vez.

Con veinte viajes realizados hasta el momento, y muchos más por venir, Tati se sienta con nosotros para contarnos cómo surgió su amor por el país y nos da su perspectiva única para descifrar qué es lo más importante a considerar para aquellos que deseamos visitar el destino por primera vez y qué es lo que no podemos dejar de ver.

¿Cuándo fue tu primer viaje a la India? La primera vez que viajé a la India fue en el 2004, cuando me recibí de contadora, con el grupo de viaje de Ciencias Económicas. Estuvimos de viaje por cuatro meses y medio por todos los continentes, Asia, África y Europa, pero a pesar de haber conocido once países nuevos, la India fue el que más me fascinó.

¿Cuáles fueron las primeras sensaciones que te transmitió el país? ¿Sentiste el choque cultural? El primer recuerdo que me viene a la mente es el ruido a bocinas y el polvo por todos lados. Aunque veníamos de Tailandia y Nepal, la India es un lugar aún más caótico. Me acuerdo de las sonrisas de las personas y los colores de su ropa; no importa si estas en un casamiento o en un pueblito muy pobre en la mitad de la nada, las mujeres usan los tradicionales saris de colores vibrantes, que contrastan con el gris de las calles y la tierra que esta por todos lados.

¿Fue un destino que te apasionó desde un primer momento? ¿Qué te seduce del lugar? Siempre me intrigó la India y moría por conocerla, pero en el 2005 cuando fui a hacer un máster de moda a Milán, una de mis mejores amigas  y compañera de cuarto era india, y con ella conocí mucho de su cultura, sus creencias, el sistema de castas y los matrimonios «arreglados»; su forma de ver la vida. Lo que más me seduce es la gente, y la sabiduría y paz que había en ella me fascinó. Ahí fue cuando pensé «ojalá pudiera trabajar con India para poder conocerla más», y así fue.

Años después pude ir a su casamiento con mi marido y mi primer hijo – que en ese momento tenía cuatro meses – y conocimos a su familia, vivimos los cinco días de rituales previos, los motivos de cada celebración, sus ritos…fue increíble. La pasión va creciendo con cada viaje, cuanto más voy, más ganas tengo de ir, ¡es como un vicio! El mes pasado fue mi viaje número veinte, y ya estoy pensando en la próxima vez que vayamos.

Si no fuera por tu trabajo, ¿sería un destino al que volverías una y otra vez? Definitivamente. Lo que tiene la India es que te parece apasionante o lo odiás; no conozco a nadie que te diga que es un destino más o menos. Por suerte, con mi amiga y socia, Fer Bertolotti, compartimos esa pasión, por lo que cada viaje, además de trabajo, es un disfrute. Tratamos de conocer alguna ciudad o pueblo nuevo los días que no trabajamos y así vamos enamorándonos cada día más de este país mágico.

¿Cuánto duraría un viaje ideal a la India y cuáles son los lugares más icónicos a visitar? ¿Qué ciudades recomendarías? Al ser un país tan intenso y grande creo que una estadía de 15 a 20 días es lo ideal para un primer, y quizás, único viaje. Hay que ir al llamado «triangulo de oro» en Rayastán que incluye Delhi, Agra y Jaipur. Delhi tiene los contrastes de una gran ciudad: la zona de las embajadas y edificios gubernamentales y la zona antigua de Old Delhi. También hay varios monumentos como la tumba de Humayun, varias mezquitas, el templo de Loto, el Fuerte Rojo, y varios mercados callejeros para pasear y comprar. Agra está al lado del Taj Mahal, que bien merecido tiene el título de maravilla del mundo, y después Jaipur no tiene monumentos tan impactantes, pero es una ciudad muy linda para recorrer ya que tiene un enorme mercado.


Otro lugar al que no dejaría de ir, y que también se encuentra en Rayastán, es Udaipur. Esta es una ciudad menos turística, que bordea un gran lago en donde los marajás tienen sus palacios. Es una ciudad espectacular y los paseos en barco por el lago son mágicos. Otro paseo indispensable son los remansos de Kerala, una zona tropical al sur, llena de palmeras donde se puede alquilar una casa flotante y navegar por un par de días para tener una visión más amplia del país. Es una experiencia única porque el propio marinero cocina lo que pesca y no hay casi gente alrededor, entonces se puede disfrutar de una tranquilidad absoluta.

¿Qué destacarías de la cultura y las costumbres del lugar para alguien que nunca fue? Después de tantos viajes tenemos muchos amigos allá, con lo que cada noche salimos a cenar o vamos a sus casas y es como si nos conociéramos de toda la vida. Es increíble darte cuenta de que aunque vivas al otro lado del mundo, con una cultura y religión muy distintas, también tenemos tantas cosas en común como los valores, la importancia de la familia; la honestidad y la amistad son los mismos. El respeto que tienen por la gente mayor es admirable, el amor a su país, la alegría de vivir y celebrar la vida. Son muy simpáticos, fiesteros, les gusta bailar cantar y festejar con sus ritos.

¿Con qué mentalidad debemos ir? ¿Alguna recomendación o precaución a tener en cuenta? Tenemos que ir sabiendo que hay muchos lugares que apabullan y están muy sucios. Lo mejor es organizar el día de forma de equilibrar y combinar algunas de las maravillas antiguas del país con momentos para sentarnos y disfrutar de lugares mas tranquilos. También hay que tener en cuenta que hay mucha pobreza, pero que la llevan distinto gracias a sus creencias, no son rencorosos ni agresivos, ellos tratan de ser las mejores personas que puedan en esta vida para que cuando se reencarnen en la próxima sean más afortunados.

Como recomendación, creo que para tener la sensación completa de haber estado en India, les recomiendo hacer algún tramo en las típicas motos de tres ruedas verde y amarillas que le llaman tuk-tuk, porque ahí van a sentir la adrenalina de estar en India. Y con respecto a la comida traten de comer comida continental y, cuando coman comida local, tratar de pedir sin especias o con menos cantidad. También agua de botella siempre, y tener cuidado con el clima, porque no por ser India siempre hace calor, los inviernos son muy fríos, sobre todo al norte.

UN PAÍS AL CENTRO DE LA MODA ARTESANAL

Además de sus impactantes paisajes, la riqueza cultural de la India se expande hasta llegar al mundo de la moda, algo que, como experta en moda, es imposible de ignorar. «Creo que el papel más importante de la India es en lo que refiere a producción de alta calidad», explica Chiarino. «El mundo tiende a buscar y producir cosas únicas, con identidad y buena calidad. Hoy en día, India es de los lugares que lo hacen mejor».

En este sentido se destacan materiales nobles y un excelente trabajo manual que rara vez se encuentra en otras partes como bordados, teñidos y técnicas artesanales con una calidad imposible de replicar. Este último punto es clave, ya que existe cada vez más una tendencia mundial que apunta a armarios con pocas prendas de buena calidad, por lo que trabajar con prendas de calidad superior, productos orgánicos, naturales, trazables, con diseño e identidad únicos cada vez tendrán mas protagonismo.