EL DRAMATISMO DE INTERLAGOS

Formula 1

Este 17 de noviembre la Formula 1 volverá a San Pablo para el tradicional Gran Premio de Brasil en el circuito híbrido de Interlagos. El autódromo José Carlos Pace será la penúltima parada de la temporada 2019, abriendo las puertas para otra jornada decisiva en un escenario que acostumbra brindar espectáculo, tensión y mucha agua.

Luis Cabrera

EL DRAMATISMO DE INTERLAGOS

Este 17 de noviembre la Formula 1 volverá a San Pablo para el tradicional Gran Premio de Brasil en el circuito híbrido de Interlagos. El autódromo José Carlos Pace será la penúltima parada de la temporada 2019, abriendo las puertas para otra jornada decisiva en un escenario que acostumbra brindar espectáculo, tensión y mucha agua.

Asistir a una carrera de Fórmula 1 en persona es uno de los principales sueños de los amantes del automovilismo, y los sudamericanos tenemos la enorme suerte de que una de las carreras más tradicionales de la categoría se disputa en nuestro continente: el Gran Premio de Brasil.

La primera carrera de Fórmula 1 que recibió Brasil fue en Interlagos, en 1972, pero la misma no otorgó puntos para el campeonato. Fue algo similar a una carrera de exhibición, pero el público no era el principal objetivo, sino la Federación Internacional del Automovilismo, a la que se buscaba convencer de la conveniencia y oportunidades que brindaba sumar a Brasil como fecha de la categoría.

La apuesta funcionó y, para 1973, Interlagos albergó el primer Gran Premio de Brasil. El triunfo de Emerson Fittipaldi, nativo de San Pablo, coronó la fiesta. De hecho, los primeras tres carreras en Interlagos fueron ganadas por paulistas: Fittipaldi, dos veces, y José Carlos Pace, la tercera.

El triunfo en Interlagos en 1975 sería el único de la carrera de Pace, quien dos años más tarde fallecería, a sus 32 años, en un accidente de avión. Para homenajear al corredor local, Interlagos cambió su nombre oficial a Autódromo José Carlos Pace.

El circuito de Jacarepaguá de Rio se quedó durante algunos años con la organización del Gran Premio de Brasil, pero desde 1990 a esta parte, tras importantes rediseños hechos a la pista y otros tantos a las instalaciones, solamente San Pablo ha albergado la competición.

Entre las principales características de Interlagos -amadas por algunos corredores y odiadas por otros- es que su pista no es llana, sino que tiene inclinaciones y algunas «imperfecciones», las que demandan más de los autos, tanto a nivel de motor como de chasis. También es muy exigente con los pilotos, que no acostumbran correr en dirección contraria a las agujas del reloj, con la mayoría de las curvas hacia la izquierda.

«Es una pista en la que no es sencillo sobrepasar», describió Daniel Ricciardo, piloto de Renault. «La vuelta es corta y no tiene esquinas veloces, pero es una pista que me ha ido ganando con el paso de los años. El clima siempre puede jugar una enorme parte en cada carrera».

El circuito ha recibido varias modificaciones durante los años. La más reciente fue un rediseño del borde de la pista -el «piano» blanco y rojo que delinea el asfalto- y una renovación de su asfalto, así como nuevas medidas de seguridad, que aceleraron los tiempos y permitieron nuevos récords en 2018.

La fiesta en las tribunas es otra gran característica del José Antonio Pace, con el calor del público brasileño siendo de lo más elogiado por los pilotos europeos. Varios de ellos destacan que es uno de los pocos autódromos donde pueden sentir a la tribuna cerca de ellos al momento de alinearse a la espera de la luz verde.


La otra característica es la lluvia, sorpresiva y, muchas veces, torrencial. Ya en 1974, Fittipaldi ganaba la segunda carrera oficial en Interlagos bajo una cortina de agua. Ese tipo de escenas se han vuelto más que una tradición: la lluvia ha sido factor decisivo en varias carreras y, más aún, en la definición de campeonatos.

«Interlagos es uno de las grandes pistas clásicas del calendario, con una historia increíble y una larga lista de famosos nombres que han levantado su trofeo allí», comentó Fernando Alonso, dos veces campeón de la F1, hoy retirado. «Es también uno de los GP más dramáticos del año; siempre hay incidentes y el clima juega un enorme papel en los resultados».

Rio de Janeiro al acecho                                              

La Formula 1 ha sido otro capítulo en esa puja por ser el mejor destino brasileño que mantienen San Pablo y Rio de Janeiro. El Gran Premio de Brasil se ha disputado en San Pablo desde 1990, pero Rio puede estar por cortar esa tradición.

La última vez que Rio recibió la F1 fue en 1989, en un circuito que ya no existe más: el Autódromo Nelson Piquet en Jacarepaguá. Este fue demolido en 2012 para la construcción del Parque Olímpico de los JJOO de Rio.

Para alojar a la competencia se construiría un nuevo autódromo en Deodoro, en la Zona Norte de la ciudad carioca. Los trabajos, que todavía no están en marcha, se terminarían en unos siete meses de comenzadas las obras.

La inversión -100% privada, según afirman las autoridades- seria de 700 millones de reales y estaría a cargo del consorcio Rio Motorsports. El diseño del circuito fue realizado por Hermann Tilke, quien diseño los circuitos de Spielberg, Singapur, Delhi, Estambul y Austin, entre otros. Sus diseños han sido elogiados por el lujo en las instalaciones y el hincapié en la seguridad, aunque también muy criticados por ser similares entre sí y conducir a carreras muy aburridas.

«Nosotros no perderemos el contrato con la Formula 1», afirmó Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, a comienzos de junio, durante una reunión en Brasilia con los representantes de la categoría. «El contrato con San Pablo vence el año que viene y van a resolver retornar la F1 a Rio de Janeiro. Será eso o no competirán más en Brasil».

«Hay un 99% de chance que tengamos F1 en Rio de Janeiroca partir de 2021», aseguro. Cabe acotar que Bolsonaro había prometido inicialmente que la F1 volvería a Rio en 2020, algo que los organizadores de la categoría salieron a negar públicamente.

Por supuesto, el gobierno de San Pablo tiene interés en renovar el contrato y en febrero autorizó un préstamo de más de 2 millones de reales para mejorar Interlagos. Los boxes ya están siendo reformados.

«Respetamos el derecho de Rio de Janeiro, pero no me parece una iniciativa económicamente viable y supongo que habría una reacción contraria de los pilotos, quienes entienden que Interlagos es uno de los cinco mejores autódromos del mundo», afirmó João Doria, gobernador de San Pablo.

Sin embargo, hay varios motivos que tienen a la F1 mirando con mucho interés trasladarse al norte del país. Para comenzar, la nueva pista será mucho más moderna, más segura -tanto para corredores, equipos y espectadores- así como también tendrá́ más del doble de la capacidad de Interlagos: 130 mil espectadores contra 60 mil.