Otras vueltas por la Gran Manzana

NEW YORK

El cine, la televisión y la literatura nos contaron esta ciudad tantas veces que ya es una vieja conocida, incluso para quien nunca puso sus pies allí. Y como se jacta de ser la capital del mundo, a su vez le pedimos que cambie todo el tiempo. Por eso, hincarle el diente a la Gran Manzana no es tan sencillo como parece. Aquí algunas sugerencias para disfrutar de su renovada oferta, sin olvidar ciertos encantos clásicos que siguen en cartel.

Marcello Figueredo

Otras vueltas por la Gran Manzana

El cine, la televisión y la literatura nos contaron esta ciudad tantas veces que ya es una vieja conocida, incluso para quien nunca puso sus pies allí. Y como se jacta de ser la capital del mundo, a su vez le pedimos que cambie todo el tiempo. Por eso, hincarle el diente a la Gran Manzana no es tan sencillo como parece. Aquí algunas sugerencias para disfrutar de su renovada oferta, sin olvidar ciertos encantos clásicos que siguen en cartel.

UN POCO DE HISTORIA
El sueño americano no se construyó en una noche, y esta ciudad nacida como New Amsterdam ha sido testigo privilegiada de esa larga y sacrificada historia. Un vistazo al pasado de Nueva York puede ayudar a entender mucho mejor su presente. Tres botones de muestra:

El Museo Nacional de la Inmigración, en Ellis Island, es la puerta de entrada ideal para quien quiera aprender cómo se hizo Nueva York. Por allí pasaron, en poco más de medio siglo, unos 12 millones de inmigrantes. Ofrecen visitas guiadas y audio tours. El paseo es un buen complemento de la excursión a la Estatua de la Libertad y regala, de paso, estupendas vistas de Manhattan desde el agua.
libertyellisfoundation.org

En el corazón del Lower East Side, el Tenement Museum recrea en dos edificios las viviendas y los negocios de los inmigrantes que se instalaron alrededor de la legendaria Orchard Street. El programa de visitas es variadísimo, y puede incluir caminatas guiadas por ese mítico barrio de Manhattan, de pasado histórico y vibrante presente.
tenement.org

Frente al Central Park, la New York Historical Society es el museo más antiguo de la ciudad. Hay una generosa biblioteca y una rica colección de pintura, escultura, dibujos, artefactos históricos y un largo etcétera. También, interesantes exhibiciones temporales. Desde el 5 de octubre y hasta el 27 de enero presentan Harry Potter: A History of Magic, que promete un viaje a los inicios del mito y de la magia.
nyhistory.org

BRINDIS EN LAS ALTURAS

La moda de los rooftop bars se extiende a lo largo y ancho del mundo. Nueva York no parece dispuesta a ser la excepción. 

The Roof, en lo alto del Public Hotel de Ian Schrager, es uno de los bares del momento. Ventanas de piso a techo, terrazas descubiertas, cocktails y DJ’S.
215 Chrystie Street 

¿Aires de cantina cubana en el SoHo? Sí: en el Azul on the Rooftop, tal y como se llama el rooftop bar del Hotel Hugo. Una propuesta más informal que incluye brunch los fines de semana, bandas en vivo cada tanto y cine al aire libre al atardecer de los lunes.
325 Greenwich Street

Ophelia, en la gran terraza que corona la Beeckman Tower (no confundir con el hotel de nombre similar), es el cocktail lounge con vistas del que todo el mundo habla hoy. Abre todo el año, hace gala de un diseño de vanguardia y promete platos cinco estrellas junto al East River.
3 Mitchel Place

CAMAS MODERNAS

Llamada a renovarse permanentemente, la industria hotelera tiene en Nueva York una desafiante vidriera donde mostrar lo último en la materia. Dentro de la nueva generación de hoteles destacan, entre otros:

The Beeckman. Un deslumbrante edificio del Lower Manhattan donde el glamour del viejo mundo hace lugar al confort que exigen los viajeros de hoy. El atrio central y el animadísimo bar valen la visita. La puesta en escena se prolonga en las habitaciones, suites y penthouses. Entre otras opciones gastronómicas, Augustine, último chiste de Keith McNally, con entrada independiente a la vuelta de la esquina.
123 Nassau Street

The NoMad. El imbatible Jacques García, que ya había hecho de las suyas en el legendario La Mamounia de Marrakech, tomó las riendas del diseño de este hotel, a pasos del Madison Square Park, que ya va rumbo a convertirse en un nuevo clásico. Las habitaciones tienen aires de apartamento parisino. Hay siete espacios diferentes para comer y beber, a cual de ellos más seductor.
1170 Broadway

1 Hotel Brooklyn Bridge. No solo de Manhattan vive Nueva York. Los decididos a probar suerte del otro lado del puente de Brooklyn encontrarán aquí una opción moderna, design y, sobre todo, ecológicamente correcta. Como bonus track, vistas de película desde las mejores habitaciones.
60 Furman Street (Brooklyn)


ARTE Y PARTE

Para los que ya vieron el Metropolitan, el MoMa, el Guggenheim y el Museo de Historia Natural…

La Frick Collection no sólo es el mejor lugar de la ciudad para ver de cerca a Vermeer. También, para evocar el modus vivendi de la flor y nata de Nueva York frente al Central Park (antes de que los rascacielos delinearan el paisaje).
1 East 70th Street / frick.org

Junto al arranque del imprescindible paseo por el parque elevado del High Line, y en un moderno edificio diseñado por Renzo Piano, el “nuevo” Whitney Museum está dedicado al arte estadounidense del siglo XX. Las exposiciones temporales privilegian la obra de artistas jóvenes o aún no consagrados. A partir de noviembre: Andy Warhol: from A to B and Back Again.
99 Gansevoort Street / whitney.org

Otra mansión en el Upper East Side: el Cooper Hewitt Museum, rama del Instituto Smithsonian, es el Museo Nacional de Diseño. Hay una interesante colección permanente y muestras temporales. En cualquier caso, la terraza y el jardín Arthur Ross, oasis de silencio, justifican la visita.
2 East 91 Street / cooperhewitt.org

CUBIERTOS A LA MODA

La cocina del mundo siempre se dio cita en Nueva York, donde ahora mismo hierve Koreatown y los mejores delis del mundo siguen en pie. ¿Otras opciones? 

Eleven Madison Park es el restaurante más premiado de la ciudad y ocupa el puesto número 4 en el mundo según la edición 2018 de la guía de los 50 Best. Funciona en el impresionante lobby Art Déco del Metropolitan Life North Building y en la cocina manda el prestigioso chef Daniel Humm. En la sala principal solo sirven elaborados menús de ocho a diez pasos, aunque el bar está habilitado para platos más ligeros, tragos e incluso vino por copas.
11 Madison Avenue 

En el cuarto piso de la joyería Tiffany’s, el flamante The Blue Box Café sirve desayunos “de película” para amantes del cine y fans de Audrey Hepburn, que tuvo que conformarse con un café con leche y medialunas mientras suspiraba frente a la vidriera. ¿Qué diría Truman Capote?
727 Fifth Avenue

Le Coucou se apega a la vieja escuela de Lyon, pero es uno de los franceses más en onda en el SoHo. A los pies del moderno hotel 11 Howard, abierto todos los días y a toda hora, también atrae comensales por su exquisita decoración.
138 Lafayette Street

TRAGOS CLÁSICOS

Tres direcciones selectas para probar los mejores tragos, acodarse a barras históricas y disfrutar de escenarios que retrotraen los años dorados de Manhattan.

El venerable King Cole Bar del hotel St. Regis destila Nueva York por sus cuatro paredes. Aquí se perfeccionó el Bloody Mary y todo parece tutelado por el colorido mural de Maxfield Parrish que reina detrás de la barra. Es patrimonio de la ciudad y esconde una historia deliciosa.
2 East 55 Street

En el legendario hotel The Carlyle, el Bemelmans Bar es otra cita obligada para los amantes de los viejos tiempos y los ambientes refinados. El cuero de los asientos, el dorado a la hoja del techo y los murales de Ludwig Bemelmans pautan el acento del lugar.
35 East 76 Street

Casi escondido en la Gran Central Station, The Campbell Apartment es otra joya de Nueva York. Fue oficina, “casa” e incluso celda durante un tiempo. Recientemente renovado, ha vuelto a ser un bar señorial dentro de una de las estaciones de trenes más lindas del mundo. Atención al techo de estilo florentino.
15 Vanderbilt Avenue