La mejor ciudad del mundo

VIENA

Una de las capitales de Europa más antiguas está en auge nuevamente. Viena ha sido elegida por The Economist como la mejor ciudad para vivir en el mundo entero. Dos ríoplatenses que han hecho de la capital austríaca su casa nos revelan el encanto de la famosa «ciudad de la música».

Laura Bella y Horacio Reyes Páez

La mejor ciudad del mundo

Una de las capitales de Europa más antiguas está en auge nuevamente. Viena ha sido elegida por The Economist como la mejor ciudad para vivir en el mundo entero. Dos ríoplatenses que han hecho de la capital austríaca su casa nos revelan el encanto de la famosa «ciudad de la música».

El reinado de Melbourne como la mejor ciudad para vivir, al menos acorde al ranking anual elaborado por la Economist Intelligence Unit, llegó a su fin luego de siete años. Larga vida a la nueva reina: Viena.

La capital austríaca es la primera ciudad europea en liderar el ranking elaborado por la filial de la revista The Economist, una clasificación que analiza la realidad de 140 ciudades del mundo según su educación, cultura, estabilidad política y social, seguridad y acceso a servicios básicos como los cuidados de salud.

Las ciudades europeas están lejos de dominar este ranking -Australia, Canadá y Japón, en cambio, colocan varias en el top 10- por lo que la aparición destacada de la denominada «ciudad de la música» amerita una mirada profunda.

Para esto, nada mejor que dos «locales», como a esta altura se puede comenzar a considerar a Laura Bella y Horacio Reyes Páez -ella argentina, él uruguayo- ambos radicados en la capital austríaca desde 2015.

Laura es diseñadora gráfica y textil y llegó a Austria junto a Horacio, director de cine y músico, cuando su esposo tuvo la oportunidad de realizar un perfeccionamiento como concertista de guitarra clásica gracias a una invitación del maestro uruguayo Álvaro Pierri. Pierri es el director del departamento de Guitarra Clásica y Lira en la Universidad de Música y Arte Dramático de Viena, conocida como MDW, por sus siglas en alemán.

Juntos, Horacio y Laura fundaron The Bee Films, una productora audiovisual localizada en Viena desde 2016.

Ellos nos ofrecen su mirada y recomendaciones de la famosa «ciudad de la música».

EL LUGAR IDEAL PARA VIVIR
«En Viena se siente una tranquilidad a todo nivel, como en pocos lugares del mundo. Todo funciona bien. A cualquier hora del día se puede caminar por las calles y siempre vas a encontrar medios de transporte. Los chicos empiezan la primaria y toman el tren solos en cualquier época del año. Para nuestro trabajo, Viena es ideal, porque nos conecta fácilmente con el resto de Europa cuando tenemos que viajar a filmar. En el caso de Horacio, ser músico y cineasta aquí significa estar en contacto con uno de los ambientes musicales y artísticos más prestigiosos del mundo».

FIEL A LAS TRADICIONES 
«Viena se destaca por su vida cultural, su fidelidad a las tradiciones y el cuidado por los detalles, diferenciando muy bien cada estación del año. Por ejemplo, la Navidad para los austríacos es una tradición ancestral, siendo una de las más lindas del mundo. También le prestan especial atención a la Pascua, la primavera, el otoño, las fiestas religiosas y las tradicionales».

UN ESTILO IMPERIAL
«La ciudad mantiene un estilo claramente imperial, sin dejar de lado la practicidad de las ciudades modernas. Es una mezcla perfecta de las ‘dos Europas’. Fue por mucho tiempo el corazón artístico, musical y arquitectónico del viejo mundo. A nosotros nos inspira la arquitectura del distrito 1, el centro histórico, pasando antes por el Stadpark, donde se mantiene al detalle la calidad arquitectónica de época, así como el circuito gastronómico clásico, con mucho foco en los cafés y los salones de té, así como en las tabernas antiguas de comida típicamente austríaca».

UN RECORRIDO POR EL DISTRITO 1
«Se puede comenzar con un brunch en el Café Central, seguido de una caminata por el distrito 1, recorriendo los palacios de la familia Habsburg y perdiéndose por las calles del centro histórico. Se pueden conocer las tiendas de tapados de Loden, tiendas de antiguedades y librerías de época o visitar los edificios donde vivieron músicos como Mozart, Brahms, Bruckner o Strauss. También se pueden visitar los cafés que frecuentaban personalidades como Sigmund Freud, Otto Wagner, Rudolf Steiner o Gustav Klimt, así como conocer la Catedral de San Esteban, un emblema vienés, y nuestra preferida por su antigüedad y mística, la Iglesia de San Miguel. Hay que tomarse un par de horas para ir al museo que consideramos el mejor de la ciudad: el Kunsthistorisches Museum, donde la colección permanente presenta obras maestras de artistas como Rafael, Michelangelo Merisi da Caravaggio y Pieter Brueghel. De noche se debe ir a un concierto en la sala dorada del Musikverein o a una ópera o ballet en la Wiener Staatsoper. A la salida, probar el famoso Käsekrainer, una salchicha con queso al pan baguette, acompañado de una cerveza Helles tirada, en el ‘carrito’ detrás de la Staatsoper».


LA MISA DE LOS DOMINGOS
«Durante los domingos son imperdibles las misas cantadas de la Augustinerkirche, cerca del palacio de Hofburg, donde se presentan coros y orquestas de primer nivel a interpretar misas compuestas por Mozart, Handel o Bach. La entrada es una donación opcional. Como muchas cosas cierran los domingos, luego de la misa es mejor disfrutar los parques de Viena, como el Volksgarten, pasando por el edificio Rathaus, y caminar a los costados del Donaukanal, un antiguo brazo del río Danubio, donde se ven los mejores apartamentos de la ciudad, así como también el típico arte callejero vienés».

LA VERDAD DE LA SCHNITZEL
«El Café Imperial es nuestro lugar preferido para comer schnitzel, que es igual a nuestra milanesa, inventada en Austria hace más de 100 años. Otro clásico es comer un stelze (lechón) con una cerveza tirada en Salm Bräu, en las antiguas bodegas del Palacio Belvedere, así como también el schnitzel del Griechenbeisl, uno de los restaurantes más antiguos de Viena, frecuentado por Beethoven. Otro restaurante típico es el Bierteufl, en el distrito 3. Si lo que se busca es comida contemporánea y de fusión las opciones son Do&co, Le Loft del Sofitel o el famoso Steirereck en el Stadpark. Más informales son el Café Mendez, con comida mexicana de fusión, o el Craftmühle Pub, en el distrito 4, que ofrece hamburguesas con queso y cervezas caseras. Le Loft, en el rooftop del Sofitel y el bar del hotel Do&co, con vista a la Catedral de San Esteban, son excelentes lugares para disfrutar de un trago. Para los cócteles tradicionales lo mejor es ir a la barra del hotel Sacher en el Blaue Bar y, para tomar cerveza, uno de los mejores lugares de Europa es una pequeña y antigua taberna llamada Känguruh Pub en el distrito 6».

A LAS ORILLAS DEL DANUBIO
«Para cambiar de aire alquilamos un auto para viajar a pocas horas de Viena, al Valle de Wachau, una antigua región celta con ruinas románicas, frente al Danubio. Allí se pueden recorrer viñedos, castillos, plantaciones de damascos y disfrutar de un paisaje único, entre montañas, bosques y el río Danubio en su máximo esplendor».

UNA SINFONÍA IMPERDIBLE
«Los conciertos sinfónicos de la Goldener Saal del Musikverein son imperdibles y, si no quedan entradas, se pueden buscar conciertos en el Konzerthaus. Ir a la ópera es un clásico de Viena, normalmente en la Wiener Staatsoper, pero recomendamos ir al Theatre an der Wien, menos frecuentado por el turista, pero un teatro donde Beethoven estrenó muchas de sus obras. Es un pequeño teatro donde la experiencia musical es muy distinta y única. También se puede entrar a la Universidad de Música y Arte Dramático de Viena, ubicada en el distrito 3, y buscar un folleto en la recepción con las fechas de cada mes. Los conciertos de los alumnos son gratuitos y con igual o mayor calidad que los de las salas de concierto». 

10 tips para los visitantes

- Hay un tren estatal que va del aeropuerto al centro por alrededor de 4 euros, mucho más económico que el CAT, un tren rápido tres veces más caro.

- Con una tarjeta de crédito se pueden registrar en cualquier estacionamiento de bicicletas al Citybike Wien, con acceso a todas las bicicletas públicas de la ciudad.

- Sirve descargar la aplicación Qando Viena, con horarios de transporte público las 24 horas.

- Si es Navidad o Pascuas no hay que perderse los mercaditos en las principales calles de la ciudad, así como las decoraciones en los palacios y los parques.

- Para desayunar: Lucullus en verano y Demel o el Café Central todo el año.

- Para probar el vino local (blanco) hay que buscar la cepa Grüner Vertliner.

- Muchos recomiendan como postre la sachertorte, pero nosotros preferimos la torta imperial del Café Imperial.

- En los jardines del Schönbrunn hay un encantador café escondido que se llama Lantmann’s Jausen Station. Pueden encontrarlo con la ayuda de Google Maps, pero no dejen de disfrutar el paisaje.

- El inglés está bastante difundido como segunda lengua, pero es más simpático empezar las frases con «Grüss Gott», un saludo vienés, y terminarlas con un cortés «Danke Schön».

- Todo cierra temprano, por lo que las compras deben hacerse antes de las 18:30. Los domingos solo están abiertos los supermercados en las estaciones de tren y la enorme mayoría de los locales están cerrados.