Rusia 2018: una guía básica del Volga

ADELANTO SELECT #9

El hincha de la celeste que emprenda el viaje a Rusia para seguir a la selección de fútbol en su próximo desafío mundialista deberá pulir su ruso, prepararse para largos traslados, climas cambiantes y shots de vodka
puro. Aquí una guía básica para saber lo que le espera a las orillas del río Volga.

Luis Cabrera

Rusia 2018: una guía básica del Volga

El hincha de la celeste que emprenda el viaje a Rusia para seguir a la selección de fútbol en su próximo desafío mundialista deberá pulir su ruso, prepararse para largos traslados, climas cambiantes y shots de vodka
puro. Aquí una guía básica para saber lo que le espera a las orillas del río Volga.

El idioma es la primera consideración. Esto no será Brasil 2014 y, si bien el «rusoñol» ya debe haber sido inventando por algún rioplatense, las dificultades que presentará la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 para los visitantes son múltiples. Pero una precavida planificación y la invaluable asistencia tecnológica pueden ayudar a solventar casi todos los obstáculos.

La primera aclaración es que el idioma es ruso, y su alfabeto, aunque emparentado de cerca con el cirílico búlgaro, es también ruso. Ahora bien, esa acotación solo servirá para generar antipatía en una reunión social y poco para solucionar las diferencias entre nuestro idioma y el de la federación.

Es entonces donde la tecnología demostrará ser, una vez más, una herramienta clave para los turistas que se animen a recorrer los más de 16 mil kilómetros que separan Uruguay de Rusia a partir del próximo junio.

La selección uruguaya de fútbol debutará el 15 de junio ante Egipto, en Ekaterimburgo, pero antes desembarcará en Nizhny Novgorod −más conocida como Nizhny, para diferenciarla de la famosa Veliki Novgorod−, donde quedará concentrada en el Sports Centre Borsky.

Además de Nizhny y Ekaterimburgo, la Celeste visitará durante la primera fase las ciudades de Rostov del Den y Volgogrado, con Sochi, Moscú y San Petersburgo como potenciales nuevas paradas en las rondas siguientes.

Para los turistas, el Mundial de Rusia implica largos traslados, lógicos en un torneo organizado en el país más extenso del mundo; y climas cambiantes, aun cuando los locales aseguran que en la mayoría de las ciudades se pueden esperar temperaturas promedio de 25° C.

Como Europa, pero diferente

Las particularidades de la historia y el territorio ruso son profundas, lo que transforma al país en una locación especial para hacer turismo, aún en el contexto alterado que presentará durante la Copa del Mundo.


Antes de armar las valijas, hay que considerar el visado. Rusia no presenta trabas importantes para los viajeros uruguayos que deseen ingresar al país por menos de tres meses. Los requerimientos resultan comunes, incluyendo la necesidad de tener un pasaporte cuya vigencia se extienda al menos por seis meses luego del arribo al país. Es decir: si está viajando en junio, su pasaporte no puede vencerse antes de enero.

Pese a que los locales de cambio proliferan en las zonas turísticas, lo ideal es viajar con varios rublos encima, evitándose así inconvenientes durante las primeras semanas. Los 100 rublos se valoran hoy en US$ 1,77, y pese a que el país está acelerando la aceptación de las tarjetas electrónicas, muchas transacciones, incluyendo las del transporte público, se deben hacer en efectivo.

En lo que respecta a los precios, Rusia no se cuenta entre los países más caros de Europa, pero la volatilidad de su moneda y el contexto especial que se vivirá en junio y julio pueden condicionar la situación.

Justamente el transporte es uno de los puntos fuertes de la mayoría de las ciudades que recorrerá quien siga a la selección uruguaya. La mencionada Nizhny tiene un elogiado sistema de transporte, y algo parecido ocurre con Ekaterimburgo y, por supuesto, Moscú.

En Rusia varias estaciones de metro son una visita turística en sí misma, particularmente en Moscú, San Petersburgo y Ekaterimburgo, con la antigua Arbatskaya, inaugurada en 1935, como la más elogiada.

Lamentablemente el sistema de metro ruso no ofrece todas las facilidades para las personas con discapacidades. Se debe tener en cuenta que no todas las estaciones cuentan con elevadores o rampas. Adquirir el ticket del metro es sencillo, solo se necesitará algunas señas, pero el idioma es un obstáculo a superar para seguir las indicaciones y lograr tomarse el metro correcto sin reconocer el alfabeto. Un breve estudio previo de palabras clave o la asistencia del celular son herramientas útiles para superar el desafío.

El smartphone se ha transformado en el elemento más importante del viajero luego del pasaporte. Por eso es conveniente considerar que al menos un integrante del grupo adquiera una tarjeta SIM de cobertura nacional (es recomendable evitar la SIM regional para no cargar costo de roaming en los traslados a otras ciudades).

Rusia cuenta con múltiples compañías con cobertura nacional, como MTS, MegaFon, Beeline, Tele2 y Yota. En líneas generales la cobertura es buena y una tarjeta prepaga de un mes con internet ilimitada ronda los US$ 25. Para utilizar la tarjeta SIM rusa será necesario tener el celular desbloqueado.

Como ocurre en muchos otros escenarios, a la hora de comprar la tarjeta SIM es necesario presentar el pasaporte. Pese a lo inconveniente que resulta, tener el pasaporte a mano es importante dado que la policía local, en máxima alerta durante el evento, puede solicitárselo a cualquier persona.

La realidad rusa presenta múltiples campanas de parte de sus visitantes en cuanto a la seguridad. Aunque la mayoría afirma que se cuenta entre los países más seguros de Europa para visitar, otros relatan historias de terror.

Lo cierto es que la peor parte de la inseguridad en Rusia debería estar lejos de tocar a un turista que visite el país durante la Copa del Mundo. Es improbable que la corrupción o el crimen organizado sean una preocupación para los fanáticos del fútbol, por lo que el foco debe estar en evitar a los carteristas y los estafadores callejeros, que se multiplicarán durante la competencia.

Un poco del sabor local

Las locaciones turísticas y la presencia de millones de visitantes atraídos por el torneo obligarán al turista que busque la «experiencia rusa» a esforzarse un poco más de lo normal. En la gastronomía, sin embargo, no faltarán opciones.

Encontrar vodka no debería ser un inconveniente. Si bien Rusia está actuando activamente para reducir el consumo de alcohol en el país ver recuadro, por algo el vodka es tradicional. A saber: se bebe solo, en un vaso pequeño, de una sola vez, precedido de un brindis y, lo más importante, de algún snack.

La cocina, por su parte, presenta excelentes opciones. Las sopas son muy importantes en una comida completa rusa y de los platos más característicos y coloridos de la cocina local. Pese a ser en su mayoría calientes, se toman durante todo el año. Las más famosas son la sopa borsh, a base de remolacha, y la solianka, típicamente ácida.

Entre los platos principales se encuentra el stroganov de ternera (conocido como strogonoff), el golubtsi (repollo relleno) y el shashlik (la brocheta). El pelmeni, por su sencillez (similar a una empanada), es otro plato muy popular, así como las kotleti, las hamburguesas rusas.

A la hora del postre, entre las opciones están los blini (creps), el tulski prianik (pan de miel), la smovka (pasta de bayas) y el ptichie moloko, también conocido como «leche de pájaro», una delicia de leche condensada y chocolate.

Y si realmente no puede resistir la tentación de pedir ensalada rusa en Rusia, diga ensalada Olivié y supere la decepción de que, si bien es una tradición en la federación, su nombre viene del cocinero francés que la inventó.