Chile, un paraíso del vino

ADELANTO SELECT #9

País bello y variado, como su oferta de vinos. Parecería que su longitud geográfica entre la cordillera y el océano hubiera generado el entramado de valles ideales para acoger vides de diversos orígenes. Nuestra cercanía siempre es tentadora para una escapada. Atrevete, ¡Chile te espera!

Omar Ichuste

Chile, un paraíso del vino

País bello y variado, como su oferta de vinos. Parecería que su longitud geográfica entre la cordillera y el océano hubiera generado el entramado de valles ideales para acoger vides de diversos orígenes. Nuestra cercanía siempre es tentadora para una escapada. Atrevete, ¡Chile te espera!

Chile es el mayor exportador de vinos de América del Sur. Un verdadero paraíso para los apasionados de esta bebida milenaria. Existen más de 500 viñas desperdigadas, literalmente, a lo largo de las 14 regiones en las que se divide el país, desde el valle del Bío Bío al sur hasta el valle del Elqui a 500 km al norte de Santiago.

Esta distribución ofrece a sus viñedos una gran diversidad de suelos y climas, dando como resultado vinos únicos. En el valle central, sede de la capital, se instalaron las primeras bodegas, aprovechando la protección natural de los Andes al este y del Pacífico al oeste. Cuna protectora que favorece la agricultura. Veranos muy secos mantienen a raya las enfermedades de la vid, y así los productores chilenos se pueden dar el lujo de cosechar uvas de extrema calidad y sanidad, en la plenitud de su madurez.


Así como Uruguay tiene el tannat como tinto emblema y Argentina su reconocido malbec, Chile lleva como propio el carménère por el mundo. También es conocido por sus soberbios cabernet sauvignon del valle del Maipo, jugosos syrah del Elqui, perfumados pinot noir de Leyda y San Antonio, y por supuesto, oceánicos y salinos blancos, como los diversos estilos de sauvignon blanc. La gastronomía de gran influencia marina hace el maridaje perfecto para blancos y tintos. La modernidad de su ciudad y la calidez de su gente dan ganas de cruzar la cordillera de tanto en tanto.