Todo lo que debés saber para surfear este verano

SURF

Guía completa para comenzar y, si te gusta, convertirte en la próxima sensación del surfing nacional.

Pablo Zanocchi

Todo lo que debés saber para surfear este verano

Guía completa para comenzar y, si te gusta, convertirte en la próxima sensación del surfing nacional.

Si bien las olas quiebran todo el año en Uruguay, el verano es el mejor momento para aprender a surfear; el sol brilla, el agua está más caliente y la familia dedica jornadas enteras a la playa. Es difícil obviar que las olas están ahí, mientras hay un montón de personas pasando el mejor rato de sus vidas enfrente tuyo, y que no te den ganas por lo menos hacer la prueba.

La mayoría de los surfistas de este país, y de buena parte del mundo, nacieron en esta estación. Fueron atrapados por la adrenalina que produce en el cuerpo el mágico momento de ser arrastrado por una ola.

Es inexplicable el sentimiento que esta actividad provoca, pero no su resultado: la adicción más profunda por volver a sentirlo una y otra vez. El que es surfista una vez es surfista para siempre.

Es un deporte saludable, que requiere el contacto estrecho con la naturaleza, es indispensable la vida sana; cuanto más lejos de ésta, más lejos se estará del océano… Y el océano no cobra entrada, le abre las puertas a cualquiera para deslizarse en él, así sea sin absolutamente nada, o con un pedazo de madera, un morey o una tabla.

Hay quienes empiezan a surfear a los dos años y hay quienes lo hacen a los 72. Y entre las miles de humanidades que caben en los dos extremos hay una cosa en común: la convicción de que lo mejor que hicieron en su vida fue surfear.

A falta de palabras precisas para describir por qué el surfing es algo tan genial, la mejor forma de darse cuenta es tirarse al agua, sentir el océano, deslizarse en unas olas y volver a la playa con los ojos salados, la piel arrugada y una sonrisa de oreja a oreja.

Para hacer esto de la mejor forma posible, te será útil la siguiente información.

¿Qué es necesario para surfear?

  • La tabla indicada
  • Un leash (cuerda que va atada de la tabla al pie)
  • Un short o traje de neopreno
  • Ganas
     

Es perfectamente posible comenzar a surfear solo, siguiendo los instintos y tras una buena googleada, pero es recomendable que un primo, un amigo o una escuela de surf te ayuden a llevar a cabo la mejor tarea que emprendiste en tu vida.

Todo ha evolucionado de manera tal que las escuelas tienen el panorama perfectamente armado para que uno pueda aprender a surfear con ellas: las tablas, los trajes, el tipo de ola y el profe.

Hay escuelas de surfing desde Montevideo hasta el Chuy, son más de 100 y se pueden ver en cada una de las playas. El precio de las clases varía entre $ 400 y $ 900. Hay paquetes de seis clases que reducen el precio unitario considerablemente y permiten que los mejores alumnos terminen el curso siendo capaces de ir a surfear solos (con las salvedades obvias: uno no sale de las seis clases listo para irse a Hawái).


Consejos para ir a una clase de surfing bien preparado con el director de la escuela de surf La Olla y varias veces campeón nacional de longboard, Juan Malek:

  • Ir bien hidratado, haber comido liviano y con protección solar.
  • Escuchar los consejos de los instructores y salvavidas para estar al tanto de los peligros de cada jornada en el mar.
  • El mejor surfista es el que más se divierte, decía el padre del surfing moderno, el hawaiano Duke Kahanamoku.

Edad para empezar a surfear

No hay límite de edad para comenzar a surfear, ni para arriba, ni para abajo. En Hawái es común ver niños que recién aprenden a caminar yendo a surfear con sus padres.

Según lo que cuenta el profesor de la escuela de surf La Olla, Juan Malek, hay alumnos que comienzan a los cuatro años y hay otros que toman clases a los 50.

En los campeonatos mundiales de veteranos, el presidente de la International Surfing Association, Fernando Aguerre, repite una y otra vez: «Uno no deja de surfear cuando se pone viejo, se pone viejo cuando deja de surfear».

El siguiente paso: ¿con qué tabla seguir?

El shaper de las tablas Master Surfboards, Francisco Pérez del Castillo, explica las características básicas de cada tabla dependiendo de cada nivel y aclarando que cada tabla depende mucho del peso y la altura de cada uno.

El iniciante necesita un softboard o tabla o de espuma para prevenir golpes y tener mayor flotación. Un funboard de espuma con punta redonda, bien ancho y flotón.

El principiante tendría que usar una tabla larga, también ancha, para mayor estabilidad, con bastante volumen, pero no es necesario que sea soft, ya estaríamos en la categoría de tabla de fibra y con bordes redondos que sirvan para engancharse en la ola para andar de costado.

El intermedio necesita una tabla aproximadamente de su altura, con una flotación de aproximadamente entre el 38 y 40% de su peso en volumen. Siempre es bueno que tenga área en la punta y en la cola para lograr buena remada y que no se quede en olas gordas.

El avanzado necesita una tabla más puntiaguda, con una cola más cerrada, bordes más bajos, más rocker y un volumen aproximado de 36 a 38% del peso corporal.

¿Con traje o sin traje?

La temperatura del agua en Uruguay a lo largo del año recorre todo el espectro de indumentaria para ir al agua; desde el surfing de short y nada más en los días más calurosos al uso de trajes de cuatro milímetros de espesor, botas y guantes.


Para el verano, en una madrugada fría o con el viento de la tarde es recomendable usar una chaqueta de neopreno o un traje largo de mangas y corto de piernas o viceversa. Las temporadas intermedias se solucionan con un 3/2 (medida en milímetros del espesor del traje) y el invierno pide un traje 4/3, botitas y, si uno es más friolento, guantes y capucha.

Cuando abunda el sol y el calor, una remera de lycra o la misma chaqueta pueden servir para no rostizarse. Ayudan además a evitar las raspaduras que ocasiona el permanente movimiento y roce con la tabla.

¿Y después qué?

Una vez que el surfing está en tus venas, que quedó lejos el recuerdo de una escuelita, y que equipado con todo ya puedes dominar solo una sesión de surf, tu vida como surfer no tiene límites, aventurera y feliz (hay una proporción directa entre la felicidad del surfer y la distancia que este tiene con las olas).

Uno de los mejores surfistas de la historia del Uruguay, Luisma Iturria, señala: «Como hay que remar mucho y las condiciones en las que uno se mueve no son fijas, el surfing es por momentos frustrante, pero no hay que desistir porque una vez que se progresa se hace más fácil gozar del agua, de la naturaleza, relajarse y divertirse». Por esto, cuando se logra dar ese paso, es que se dice que los límites no existen, porque dentro del mapa se entra a hablar de Chile, de Perú, de Costa Rica, de México, de Hawái y de Indonesia, entre otros destinos prime para el surfista.

También se puede hablar de la competencia. En Uruguay la Unión de Surf del Uruguay organiza el circuito nacional que establece a los campeones de categorías que van desde sub 12 hasta mayores de 50, incluyendo divisiones como Longboard y Stand Up Paddle.

Por medio de este circuito se criaron surfers como el campeón latinoamericano 2012, Luisma Iturria; el top 100 del planeta, Marco Giorgi; las medallistas panamericanas Martina Lorenti y Celia Barboza; y el integrante de la élite del longboard mundial, Julián Schweizer.

Ese paso final en la evolución deportiva es el más difícil en un país tan futbolero, pero no es imposible. Los profesionales del surfing nacidos en Uruguay son pocos pero buenos.

El de mayor trascendencia en la actualidad es Marco Giorgi de La Paloma, ubicado en el top 50 del circuito mundial de surf. Es un surfista muy respetado alrededor del mundo por el poder de su surfing y su clase en olas de peso, especialmente las de Hawái. En abril de este año se convirtió en el primer uruguayo de la historia en ganar una etapa del circuito mundial, el Pro Santa Cruz, torneo de nivel 3000 realizado en Portugal.

Otro ejemplo lo da el puntaesteño Luisma Iturria, padre de tres que hasta el día de hoy, con 36 años, se dedica a ser un profesional del surf. Él mismo señala: «Ser surfista profesional en Uruguay es algo que cuesta mucho pero se puede lograr. Se logra con esfuerzo, disciplina, entrenamiento, técnica, muchas horas surfeando y concentrando… Lo que todo deporte exige. Si vos querés ser un deportista de alto rendimiento, tenés que esforzarte y trabajar mucho, y en Uruguay mucho más».

Por su parte, Lucas Madrid, top 10 latinoamericano y panamericano, campeón nacional 2016, ha logrado, gracias a su profesionalismo, una imagen impecable y un excelente uso de las redes, y el patrocinio de marcas de dentro y fuera de la industria como bancos, desodorantes y restaurantes.

Hay varios otros ejemplos de que en Uruguay, con una mezcla de excelencia con garra, se puede subir toda la escalera dentro del mundo del surfing.

Pero hay miles de otros que solamente disfrutan de ir al agua, sin preocuparse en una escalera, y esto es lo mejor que tiene el surfing. No tiene por qué ser un deporte de competencia y alto rendimiento, puede perfectamente ser tu espacio, en el que de vez en cuando te encuentras tú, tu tabla y el océano en el ritual deportivo más lindo que hay.


Para cualquiera de los escenarios, hay que dar un primer paso. Ese paso puede darse este verano.

Iturria se prepara para llegar al siguiente nivel

El cuatro veces campeón nacional y campeón latinoamericano 2012 acaba de lanzar su escuela de surfing que pretende hacer foco, además de en el inicio en el surfing, en el paso siguiente: técnica y táctica de competencia, aprender a realizar nuevas maniobras, acondicionamiento físico, alimentación y un largo etcétera.

El longboard es otra opción

Una disciplina que gana cada día más adeptos es el uso de una tabla mayor a nueve pies (las tablas normales van de seis a siete) con punta redonda. En ellas se realiza un deslizamiento más estiloso, tal vez más tranquilo y menos radical y se puede caminar mientras se va en la ola. Uruguay cuenta con uno de los mejores exponentes del mundo en el tema, Julián Schweizer, que es vicecampeón sudamericano y panamericano y acaba de meterse en la élite del longboarding mundial. Así explica por qué está bueno hacer longboard: «La principal razón por la que recomendaría a la gente hacer longboard es que uno puede surfear en cualquier tipo de condición y siempre te vas a divertir, esté por la rodilla, o gigante y con tubos. Además en el longboard uno practica la parte clásica haciendo líneas más grandes que es mi parte favorita del surfing».

Marco Giorgi, el Suárez del surf uruguayo

El local de La Paloma es un destaque en el circuito mundial que organiza la World Surf League, en el que compiten más de 1000 surfistas. Giorgi está ubicado en la posición 43. El de La Paloma es el único uruguayo de la historia que ganó una etapa del tour mundial (en abril de este año, en Portugal) y ha logrado podios en lugares como Australia, Chile y Hawái, en donde se destaca particularmente por el poder de sus olas. Su vida, año tras año, consiste en dar la vuelta al mundo para competir y surfear olas perfectas. En lo que respecta al surfing profesional, Marco ha estado en cuanto rincón pueda reconocerse, es estrella de publicaciones internacionales, es patrocinado por multinacionales, ha viajado en los más recónditos rincones de Indonesia, y también del otro lado del espectro, sin patrocinio y dependiendo de lo que gana en un torneo para viajar al siguiente. En este aspecto, el gobierno uruguayo ha brillado por su ausencia a la hora de apoyarlo. Desde la isla de Oahu, donde se prepara para competir en la prestigiosísima Triple Corona Hawaiana, nos da un par de recomendaciones.

¿Cuáles son las claves para trascender a nivel global?
Creo que para tener éxito en el circuito hay que estar bien enfocado, tenés que creer en vos mismo, en tu juego, que se puede, conocer tu surfing y no achicarte, no pensar que el de al lado es mejor que vos y saber que el juego es el mismo para ambos. Tener bastante garra y siempre ir para adelante. Aprender con los errores y alimentarte de la experiencia.
 

¿Consejos para vivir en la ruta?
Vivir en la ruta es complicado, creo que lo que hay que hacer es llevar un poquito de tu casa a los viajes e intentar ser organizado, enfocado, para no cansarse con tanta facilidad. Estar saludable, comer bien, sentirse bien. De esa forma te vas a divertir en la ruta y no vas a estar estresado y extrañando a tu casa. Vas a estar más tranquilo. Ser flexible con las personas también es importante, saber convivir con ellas. Ese es un lado bueno porque siempre se aprende de las personas y siempre aprendés de vos mismo. Creo que lo que más cansa son los aviones, sacando eso, hay mucha cosa buena. Uno va haciendo muchos amigos, es lo más importante, hacer amigos de verdad, es una de las cosas lindas de estar en la ruta. Eso no se aprende hasta viajar y sentirlo y necesitarlo, y así ofrecer tu casa y que un amigo te la ofrezca.