Garzón, paraíso gourmet

Nuestros fuegos

Nadie más que Francis Mallmann tiene que ver con ese concepto. El archiconocido cocinero argentino es el responsable de que el pueblo y todo el paraje Garzón se haya reconvertido y convertido en una de las zonas más representativas del mundo gourmet nacional. Y Alejandro Bulgheroni siguió sus pasos al erigir en esta zona una bodega de vanguardia.

Omar Ichuste

Garzón, paraíso gourmet

Nadie más que Francis Mallmann tiene que ver con ese concepto. El archiconocido cocinero argentino es el responsable de que el pueblo y todo el paraje Garzón se haya reconvertido y convertido en una de las zonas más representativas del mundo gourmet nacional. Y Alejandro Bulgheroni siguió sus pasos al erigir en esta zona una bodega de vanguardia.

Francis Mallmann es pionero y exitoso en todo lo que emprende y también lo es en Garzón. Primero se instaló solo, con su restaurante y un petit hotel, donde cada temporada recibe huéspedes del mundo entero. Algunos de ellos, fascinados por la naturaleza del lugar, el silencio y ritmo de otros tiempos, optaron por tener su propio «lugar en el mundo» en el perdido pueblo uruguayo. Fue otro argentino, visionario, amigo del famoso chef y un apasionado del Uruguay, quien también optó por echar raíces en el kilómetro 175 de la ruta 9.  Es el ingeniero Alejandro Bulgheroni, quien en 1.500 hectáreas de ondulante tierra, emprende el que será el paraíso gourmet del país.

La bodega y sus vinos

El proyecto de Bulgheroni es amplio y variado. Abarca olivares, viñas, gastronomía, real state y turismo. Su desarrollo está pensado para concretarse a lo largo de décadas, pero principio tienen las cosas, y el aceite y los vinos fueron el comienzo. Así fue que para poner manos a la obra, se seleccionaron 220 hectáreas que se implantaron con una amplia variedad de cepas, que hoy conforman el viñedo de bodega Garzón.


Un viñedo que al observarlo desde una de las tantas terrazas y vistas de la modernísima bodega, nos traslada necesariamente a la Toscana. Las uvas blancas dan origen a una gama de vinos frescos y atractivos, ideales  para el verano y la pesca de esa costa oceánica. Ellos son viognier, sauvignon blanc y pinot grigio en la línea Estate, y albariño en la Reserva. El abanico de los tintos es fiel a la tipicidad de la cepa y en especial, al propio terruño. Pinot noir, petit verdot y tannat componen los Single Vineyard; tannat, cabernet franc y marselan los Reserva, y para completarla, dos blends bien novedosos, el cabernet y tannat de corte, de la línea Estate.  

Prácticamente incrustada en la roca y en la cima del terreno, se impone la bodega de casi 20.000 m2, construida en materiales puros como el hormigón, la madera y el vidrio. De líneas modernas y equipada con tecnología de punta, es una de las bodegas de vanguardia de toda la región. Es sustentable y eficiente, todo lo necesario para que un equipo de excelentes técnicos locales y extranjeros puedan extraer de la uva su mejor expresión. El fly winemaker italiano Alberto Antonini es el enólogo de confianza de Bulgheroni, quien lo sumó al team local como enólogo consultor. Su vasta formación y experiencia en la elaboración de vinos en diferentes regiones fortalecerá el propósito de Don Alejandro de «crear vinos premium con una fuerte identidad, personalidad intensa y un profundo sentido de pertenencia con la tierra».

El restaurante

La inauguración de la bodega dio lugar al restaurante, y qué mejor que Francis Mallmann para dirigirlo. Allí montó su famoso Domo de fuegos, donde, a la vista de todos, asa repollos, choclos, piñas, puerros y grandes costillares. La cocina se la confió a Ricky Motta, un joven chef mendocino que Francis conoce desde siempre. Ricky es un profesional apasionado, capacitado en lo académico y en la práctica. Viajó por el mundo, cocinando en las más diversas cocinas y en especial en 1884 Restaurante y Siete fuegos, los reductos mendocinos de su maestro.

Visitar bodega Garzón es sorprenderse y no importa las veces que uno vaya, siempre se sentirá diferente. Su magnificencia y belleza emplazada en un lugar mágico, son la antesala del placer que será disfrutar de una cocina de mercado, donde destacan los productos frescos de cada estación. La propuesta gastronómica la componen tres menús de pasos, todos ellos diferentes: Estate de cuatro; Reserva de cinco y Single Vineyard de seis.

El fuego es el leit motiv de Francis, y por ende, de Ricky, quien lo incluye como método de cocción en todas sus formas y todos sus platos. Además del Domo, existe un patio de fuegos, donde grandes cantidades de lecha espera ser quemada en parrillas, infiernillos y hornos.

La experiencia de almorzar en Garzón es única. Platos originales, vinos de esa tierra, entorno acogedor, servicio de nivel y vistas de ensueño. Ingredientes de una fórmula cuasi mágica que Bulgheroni sabe fusionar a la perfección, para que el visitante se sienta rey en su reino.

Balasto

Y un rey se merece un gran vino. Uno de esos que se transforman en hito, que son íconos de una región y un país. Así nació Balasto, un assemblage de 45% tannat, 25% cabernet franc, 20% petit verdot y 10% de marselan. Fermentado en tulipas de cemento y madurado 20 meses, en toneles de roble francés sin tostar. Con solo estas características ya vamos advirtiendo que será un gran vino, el primer top de Antonini para la bodega. Son uvas de la cosecha 2015 y sin duda es un vino de colección, que habrá que conservar y mimar para que su evolución sea lenta y segura y así nos sorprenda con el pasar de los años.

Su nombre refiere al balasto de la región, ese suelo típico del Uruguay y propio de Garzón. Compuesto de granito meteorizado, de alta mineralidad y excelente drenaje. Ideal para que las vides extiendan su raíces entre las piedras y extraigan lo mejor del terroir.

Un gran vino debe ser presentado en sociedad como merece, y qué mejor ocasión que Vinexpo, la más importante feria del rubro. Un evento que es esperado por productores, compradores y la prensa del mundo entero. Burdeos, se viste de fiesta para la ocasión y cada edición es una gran celebración. Fue ahí, en el epicentro del mundo del vino, donde Garzón presentó por primera vez, su Balasto. Los invitados fueron recibidos en Chateau de Lantic, con la presencia del mismísimo Alejandro Bulgheroni, Alberto Antonini, Christian Wylie, gerente general de la bodega y el gran Francis Mallman, quien una vez más deslumbró con su cocina a cielo abierto. Los uruguayos, deseosos de disfrutarlo, esperamos con ansias su lanzamiento local.